viernes, 18 de marzo de 2005

Metrosexual

Como me gustaría que este término significase "práctica del coito en las redes subterráneas de transporte madrileñas". Pero no, no es así. Se utiliza, en cambio, para describir a varones heterosexuales que "se cuidan, se visten y actúan como si no lo fuesen", en palabras de una compañera de trabajo.

Pues no.

Todo el tema de la metrosexualidad es, no sólo una excusa para llenar páginas y páginas en suplementos de tendencia, sino también una maniobra barata por parte de los elementos más antidiluvianos y carpetovetónicos de nuestra sociedad, hombres y mujeres por igual, con el fin de aproximar semánticamente a la homosexualidad a los varones inteligentes, sensatos, cultivados, mínimamente preocupados por su imagen y que no cumplan los valores masculinos que tan bien encarna Homer Simpson.

Así, los hombres verdaderos seguirán siendo los de las zurraspas, los gritos groseros, las tetas grandes anden o no anden y las enormes barrigas cerveceras, apartando al reto de heteros a la categoría de nenazas o de metrosexuales.

Lo que funcionaba en el colegio, cuando te llamaban mariquita por preferir leer antes que golpear una pelota, no debería funcionar ahora, salvando las distancias.

Así que os emplazo a todos a exiliar el término de vuestros vocabularios y seguir haciendo lo que se había hecho de toda la vida: distinguir a los señores de los gañanes. Mi abuelo, que en paz descanse, habría sido hoy considerado 'metrosexual'. Utilizaba para su afeitado muchos más frascos de los que yo he visto en mi vida. Cuidaba su vestir, era cosmopolita y sabía cuándo era el momento de utilizar un galante piropo. Gustaba de la mejor música y de la poesía, y amaba los libros como bien se merecen.

La diferencia es que ahora los señores también limpiamos, cambiamos pañales, cocinamos e intentamos asumir una parte justa de la carga de la casa. Y quienes no lo hacen teniendo que hacerlo pierden puntos de hombría.

Intentemos ser todos más limpios, más educados, más agradables, más cultos, más cuidadosos y más tolerantes, en lugar de intentar separar como subespecie no heterosexual a quienes sí buscan estos encomiables objetivos.

Comentarios

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Autor: Invitado
Fecha: lunes, 21 de marzo de 2005
Hora: 23:50

Es una de las palabras más ridículas de los últimos tiempos. Sobretodo teniendo en cuenta que se usa como contrapartida a términos como "heterosexual" (hombre/mujer) u "homosexual" (hombre/hombre).