Reseñitas
Tras una Semana Santa de comer mucho, descansar más e hincharme a ver pelis, propongo unos breves apuntes sobre flims, unos más interesantes que otros:
- Catwoman: Ni Pitof, ni Halle Berry, ni Sharon Stone tuvieron más culpa en este bodrio que honrarlo con su presencia. Toda la culpa es del guión. Toda. ¿La escena más surrealista? En la que Sharon Stone se recubre de crema como si fuese mala mezcla de cemento para obtener invulnerabilidad cosmética. Diadermine al poder. Seguiré a la espera de que el francés dirija alguna película a la altura de Vidoq...
- El Asombroso Mundo de Pocholo y Borja Mari: Un motivo más para no ver cine español. Con películas como ésta, tan mal realizada como concebida, pierdo mi escasa fé en los profesionales patrios. Si en Catwoman el guión era terrible, en EAMDPYBM brilla por su ausencia. Insoportable. Fallida. Cansina y terriblemente aburrida. Todos son adjetivos que se le aplican sin problemas. Afortunadamente, ni se me ocurrió acercarme al cine a verla. De todos modos, pienso que los personajes podrían haber dado juego con un enfoque totalmente distinto, un guión razonable y una realización mínimamente profesional. Nunca debió estrenarse. Nunca.
- Que te Calles (Tais Toi): Sin alcanzar las cumbres que coronó con La Cena de los Idiotas, Veber vuelve a sorprendernos con un inefable cretino. Como dicen en la película, si se construyesen casas para idiotas del mismo modo que se construyen psiquiátricos, los edificios tendrían que ser enormes. Veber lo sabe, y nos deleita con una película muy divertida y a ratos tierna. No creo que tarde en ver un mal remake estadounidense, pero al menos ruego porque mantengan al bueno de Depardieu...
- Descubriendo Nunca Jamás: Hermosa. Olvídate del mal rollo y disfruta de esta preciosa oda a los buenos sentimientos. Todo lo malo es maledicencia. Toda la honda ingenuidad que transmite me hace olvidar cómo es el mundo y me hace pensar en cómo deberíamos construirlo. Alejarse fanáticos de la realidad y lo sólido. Sólo apta para gente dispuesta a dejarse engañar de vez en cuando. Y os habla alguien que llora cada vez que ve Hook...
- Entre Copas: No me extraña que haya gustado a los críticos. Todos los que conocí en Venecia apreciarían las vivencias del simpático 'bon vivant' protagonista, un cuarentón amargado y de buen corazón al que acompaña el amigo canalla que todos hemos tenido alguna vez... Muy recomendable.
- Life Aquatic: Todavía no sé si es una magnífica película o un engañabobos completamente absurdo. Hasta que me decida, me quedo con lo primero, aunque sólo sea por el delicadamente amargo enfoque de Wes Anderson y por las preciosas animaciones del maestro Henry Selick. Sólo para gente a la que gustó Royal Tenenbaums. Película que, por otro lado, me dejó con la misma cara de lelo que ésta que nos ocupa, así que tampoco aclaro nada a quien no la haya visto.
- Asalto a la Comisaría del Distrito 13: Un buen remake de la peli homónima de Carpenter. Tensión por todos lados, unas interpretaciones más que razonables y un director galo de apellido Ricochet al que seguiré la pista con interés.
- Catwoman: Ni Pitof, ni Halle Berry, ni Sharon Stone tuvieron más culpa en este bodrio que honrarlo con su presencia. Toda la culpa es del guión. Toda. ¿La escena más surrealista? En la que Sharon Stone se recubre de crema como si fuese mala mezcla de cemento para obtener invulnerabilidad cosmética. Diadermine al poder. Seguiré a la espera de que el francés dirija alguna película a la altura de Vidoq...
- El Asombroso Mundo de Pocholo y Borja Mari: Un motivo más para no ver cine español. Con películas como ésta, tan mal realizada como concebida, pierdo mi escasa fé en los profesionales patrios. Si en Catwoman el guión era terrible, en EAMDPYBM brilla por su ausencia. Insoportable. Fallida. Cansina y terriblemente aburrida. Todos son adjetivos que se le aplican sin problemas. Afortunadamente, ni se me ocurrió acercarme al cine a verla. De todos modos, pienso que los personajes podrían haber dado juego con un enfoque totalmente distinto, un guión razonable y una realización mínimamente profesional. Nunca debió estrenarse. Nunca.
- Que te Calles (Tais Toi): Sin alcanzar las cumbres que coronó con La Cena de los Idiotas, Veber vuelve a sorprendernos con un inefable cretino. Como dicen en la película, si se construyesen casas para idiotas del mismo modo que se construyen psiquiátricos, los edificios tendrían que ser enormes. Veber lo sabe, y nos deleita con una película muy divertida y a ratos tierna. No creo que tarde en ver un mal remake estadounidense, pero al menos ruego porque mantengan al bueno de Depardieu...
- Descubriendo Nunca Jamás: Hermosa. Olvídate del mal rollo y disfruta de esta preciosa oda a los buenos sentimientos. Todo lo malo es maledicencia. Toda la honda ingenuidad que transmite me hace olvidar cómo es el mundo y me hace pensar en cómo deberíamos construirlo. Alejarse fanáticos de la realidad y lo sólido. Sólo apta para gente dispuesta a dejarse engañar de vez en cuando. Y os habla alguien que llora cada vez que ve Hook...
- Entre Copas: No me extraña que haya gustado a los críticos. Todos los que conocí en Venecia apreciarían las vivencias del simpático 'bon vivant' protagonista, un cuarentón amargado y de buen corazón al que acompaña el amigo canalla que todos hemos tenido alguna vez... Muy recomendable.
- Life Aquatic: Todavía no sé si es una magnífica película o un engañabobos completamente absurdo. Hasta que me decida, me quedo con lo primero, aunque sólo sea por el delicadamente amargo enfoque de Wes Anderson y por las preciosas animaciones del maestro Henry Selick. Sólo para gente a la que gustó Royal Tenenbaums. Película que, por otro lado, me dejó con la misma cara de lelo que ésta que nos ocupa, así que tampoco aclaro nada a quien no la haya visto.
- Asalto a la Comisaría del Distrito 13: Un buen remake de la peli homónima de Carpenter. Tensión por todos lados, unas interpretaciones más que razonables y un director galo de apellido Ricochet al que seguiré la pista con interés.

